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La culpa del expatriado

Mucho se ha hablado de la culpa del sobrevivente, pero poco he encontrado en la red sobre lo que yo llamo “la culpa del expatriado”. Así que hoy me tomo la licencia de escribir sobre un tema no muy materno ni muy húngaro que digamos, pero sí un tema que en estos momentos vivo con bastante intensidad.

Seguramente habrán visto alguna vez una que otra película sobre guerra (cualquier guerra del siglo XX es buen ejemplo) en la que de alguna manera se trate el tema de la culpa del sobreviviente, bien sea del lado de los soldados que regresan a casa con vida, o bien del lado de los civiles que logran contar los horrores vividos. En cualquiera de estos casos, habrán visto que los personajes supervivientes sufren de estrés postraumático como consecuencia de haber sido testigos de la muerte de seres queridos, compañeros de batalla o porque han estado involucrados en una situación en la que otros han muerto, inlcuso cuando no se haya sido testigo de dicho suceso.

A casi 10 años de ser expatriada y de conocer muchas otras personas que por diferentes razones han emigardo de sus países, tengo la sensación de que nosotros, los expatriados, sufrimos una especie de trauma post-exilio que viene acompañado de diversos síntomas. No todos los expatriados actúan igual, no todos los expatriados emigran por las mismas razones y, lógicamente, no todos padecemos los mismos “dolores”. En cualquier caso, he tratado de hacer una lista de lo que pienso son las dolencias más comunes:

  • Nostalgia  crónica por el país de origen, acompañada de sueños de volver algún día.
  • Afición por comparar todo lo que vive a lo que en su cultura se considera “lo normal”.
  • Sentirse incomprendido por sus amigos y familiares en el país de origen.
  • Angustia por haber dejado a sus padres, hermanos y demás familiares (si fuera el caso).
  • Sentirse incomprendido por sus amigos y familiares (si los hubiese) en su país de acogida.
Expat in dessert

Foto tomada de The Telegraph, artículo “Three Year Syndrome: when expats get bored”


  • Cambio importante en el sentido de identidad individual que inevitablemente afecta su identidad nacional.
  • Actitud nacionalista que impide que se adapte a su país de acogida.
  • Renegar o relegar su identidad nacional original con la idea de integrarse mejor a la sociedad/cultura en la que vive actualmente.
  • Tendencia a idealizar las bondades de su país de origen o a pintarlas muy mal. 
  • Sentimiento de soledad.
  • Tendencia a aislarse por no lograr adaptarse a su situación de expatriado.
  • Frustración personal o profesional en caso de que su expatriación le haya significado sacrificar vida familiar o vida profesional.
  • Gran adaptación a las culturas de los países en los que ha vivido, al punto de convertirse en una especie de ciudadano del mundo, lo que en muchos casos impide que se sienta de un sólo país.

Seguramente habrá mil cosas más que se puedan agregar. En mi caso, he dejado un país que está en conflicto político, social, económico y armado,  a pesar de que sé que irme fue lo mejor que he hecho, siento una culpa tremenda por haberme ido, por tener una vida en condiciones normales, porque no puedo ayudar a mi familia ni a mis amigos. A veces me siento culpable por querer a mis países de acogida y por no ser nacioanlista y por pensar que todos los lugares tienen cosas maravillosas, no sólo mi país.

También puedo decir que aunque me considero una persona adaptable a casi cualquier tipo de condiciones, hay momentos en los que me quiebro y me siento muy sola. Sola porque sé que las personas que se quedan nunca comprenden completamente por qué nos fuimos y a las personas nuevas (a las que conocemos en otros países) les cuesta mucho entender que irnos era nuestra mejor opción. Creo que entre expatriados nos entendemos, todos tenemos algo en común: estamos lejos del país que nos vió nacer.

¿Te pasa algo similar? ¿Conoces a alguin en una situación parecida? 

8 años en Budapest

Con la llegada de septiembre me doy cuenta de que ya son 8 años en Budapest. Han pasado ...

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Un abrazo desde Budapest
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28 Responses
  • Nando
    Julio 19, 2015

    Una y otra vez, leo tus palabras.
    Escribes muy bien y sabes transmitir los sentimientos comunes de una manera precisa y única.
    Si, mucho nos une !
    Nuestra tarea:
    Apoyo, comprensión, entre nosotros – Si importante.
    Gracias.

    • madrexilio
      Julio 22, 2015

      Qué amable Nando, muchas gracias por tus gratificantes palabras 🙂

  • Paula de ExpatPsi
    Septiembre 12, 2014

    Tienen muchísima razón, no es nada fácil y siendo expatriada se agregan más desafíos y dificultades. Por eso armé un blog que, espero, pueda resultarles de utilidad. Las invito a conocerlo. Y les dejo este link a una charla TED subtitulada al español que, me parece, expresa muy bien esa sensación sobre la que hablan en los últimos comentarios.
    Saludos!

    blog de psicología para expatriados: http://www.expatpsi.com/blogo
    charla TED: “Where is Home” http://www.expatpsi.com/blogo/?p=112

  • newlymami
    Marzo 3, 2014

    Tan de acuerdo contigo, lo del trauma post-exilio me ha encantado. Definitivamente no te sientes de ninguna parte y hay una soledad tremenda. Pero cuando regresas a tu país después de tiempo te das cuenta que no todo es igual, que las cosas han cambiado y ahí regresa de nuevo el choque cultural y yo diría que la batalla con todos los síntomas que escribiste. No es nada fácil pero creo que tenemos todo un camino ganado. Un abrazo muy fuerte!!

    • madrexilio
      Marzo 7, 2014

      Sí, es fuerte, también es terrible cuando nos damos cuenta de que los años de vivir fuera de nuestro país nos han cambiado y nos impiden a veces disfrutar cosas que antes disfrutábamos.

  • Dolega
    Marzo 2, 2014

    ¡Que buen post, querida!
    Creo que de todo lo que dices, que es una verdad absoluta, lo definitivo es el último punto.
    Llevo 32 años fuera de mi pais, porque aunque nací en España, salí con 5 años y volví con 23 así que yo me siento absolutamente panameña. como te decía, llevo 32 años fuera, he vivido en diferentes paises y al final no eres de ninguna parte.
    Es una falacia lo de ciudadano del mundo, no. Al final quieres un mundo de patchwork imposible de tener y sí, los que se quedan no acaban de aceptar que te fuiste y con el tiempo, ya nunca podrás criticar a tu pais porque siempre habrá alguien que te mire feo y te diga algo como “Ahhh que lindo, es que desde Europa todo se ve facilito…¡Pero los que nos quedamos aquiiiiiiiiiiiii!….
    Es un tema complicado y que duele.
    Besazo

    • madrexilio
      Marzo 7, 2014

      Eso, tal cual como lo has dicho: es un tema complicado y duele. Tú que llevas ya tantos años de experiencia puedes dar testimonio firme. Gracias por pasarte.

  • Madre Solo Hay Una
    Febrero 24, 2014

    Se me han escapado un par de typos en mi comentario anterior. Sorry! Eso me pasa por no revisar antes de darle a publicar 😉

    • madrexilio
      Febrero 25, 2014

      Estoy muy de acuerdo con lo que comentas, no he leído ese libro pero sí conozco el sentimiento. No creo que pueda escoger entre los países que llevo en el corazón. Y es verdad vivimos los expatriado en una especie de limbo y como dices, no es drama, es una realidad. Gracias por la visita. Un gran beso

  • Madre Solo Hay Una
    Febrero 24, 2014

    Has leído “Las travesuras de la niña mal”? Hay un momento en que el protagonista, peruano, advierte que pese a haber vivido décadas en Francia y pese a ser ya un ciudadano legalmente francés con pasaporte y todo, nunca nunca sentirá que forma parte de Francia. Pero tampoco se siente peruano, ya que después de tantas décadas fuera, cuando va de visita se siente igual de extranjero en su país. Así que el expatriado se queda en una suerte de limbo eterno. Yo creo que es cierto, y lo digo sin mayor drama. Los días se tristeza, soledad e incompresión (los meses, mejor dicho) ya quedaron muy muy atrás. Yo creo que tener u hijo te ata de algún modo más al país extranjero; te conecta más a él. Al menos, en mi caso, a mí me interesaba muy poco Colombia antes de ser mamá. Llevaba viviendo aquí dos años cuando quedé embarazada, y me importaban cero muchas cosas a las que ahora les presto más atención y también respeto. Tengo una tía que lleva viviendo 25 años en USA y cuando le preguntan qué país prefiera, obviamente no puede elegir: siempre va a querer al Perú, pero USA es el país de su hijo, y por ende, lo quiere igual. Creo que todos los expatriados somos una especie de seres desdoblados: estamos en dos sitios al mismo tiempo, lo queramos o no, de forma consciente o no. Yo creo que a mí me va a pasar como al protagonista de la niña mala, pero con todos los matices: sin mayor drama 😉

  • Laura
    Febrero 20, 2014

    Voy a por el segundo año fuera de mi país y he entrado en una fase dificil, soledad, desarraigo…
    Ánimo para todas!

    • madrexilio
      Febrero 20, 2014

      ¡Ay Laura! Es difícil. Después del tercer año es un poco más fácil o más difcíl, dependiendo de como se vea. Pienso que tenemos que animarnos entre tod@s y seguir nuestro camino, ser felices a pesar de los sentimientos encontrados que podamos tener.

  • C
    Febrero 19, 2014

    Efectivamente… Me ha pasado (y pasa) todo lo que dices.
    Lo que mas pena me da, no poder ayudar a mi familia ni la de mi marido cuando puedan necesitarla… También siento que estando fuera nunca puedo estar tranquila porque, si pasara algo, no terminarían de contarmelo del todo “por no agobiarnos” eso me crea, aun mas, sensación de intranquilidad….
    Animo a todas las expatriadas!

    • madrexilio
      Febrero 20, 2014

      Hola C, es verdad, nuestras familia en nuestros países de origen muchas veces nos quieren proteger de angustias y dejan de decirnos cosas importantes, es con buena intención, cierto, pero pesa. Gracias por los ánimos y por pasar a visitar.

  • Loque
    Febrero 18, 2014

    No lo he vivido en primera persona pero todo lo que cuentas me es familar de una u otra manera.

    Te recomiendo mucho el libro “Entre dos aguas” de Rosa Ribas, ella es española pero vive hace muchos años en Alemania. Es una novela policiaca, pero en la que habla mucho de estos temas sobre la inmigración y la emigración. Como el caso del que idealiza su país, a la vez que tiene una imagen de hace 20 ó 30 años, el que piensa “me voy para un par de años”… creo que te interesará.

    • madrexilio
      Febrero 20, 2014

      Gracias por la recomendación, me lo he apuntado a mis libros por leer. Suena muy bien y me interesa mucho el tema, así que tn por seguro que lo leeré.

  • may rovles
    Febrero 17, 2014

    hola Madrexilio! en mi caso no crucé fronteras, sólo líneas divisorias estatales, sin embargo leo tu post y me siento bastante identificada. Mis amigos no creen cuando les afirmo que a pesar de mis 10 años en Aguascalientes, aún no me siento tan parte de y mucho menos adoro esta tierra, sigo añorando mi pueblo con la única diferencia de que compré la idea de que no volveré mas que de visita (aunque muy en mis adentros sigue esa llamita de esperanza; un consuelo).

    Dicen que hay tantos Méxicos como comunidades existen. Así lo pienso cuando visualizo la enormes diferencias que existen entre mi pueblo Jalpa y esta ciudá. Diferentes percepciones, estilos de vida, manejo de léxico, expresiones, entonación, número de personas, clima, forma del terreno, distancias, comercios.

    Por 18 años viví en un lugar que cuando lo dejé no contaba con ningún supermercado (ahora tiene uno, pequeño pero lo tiene) y a la fecha no tiene un cine en funcionamiento, razón por la cual muchos de allá vienen a disfrutar de eso, pero hay que ser “pudiente”, de otra forma ni tienes la oportunidad de entrar a una sala y ver la peli de estreno.

    Vine acá para estudiar una carrera y aprendí más de lo esperado. Hubo soledad, cambios, confrontación, rechazos, culpa, enojos, decepciones, vacíos, pero también un gran crecimiento y cambio. A una década de esa decisión, me gusta lo que soy, disfruto a la nueva mayra.

    Abrazos!!

    • madrexilio
      Febrero 20, 2014

      Me gustó mucho leer tu comentario es refrescante saber que no estoy sola en mi sentimiento y me gustó mucho intercambiar experiencias similares contigo y con lo demás 🙂

      Otro abrazo para ti

  • Azul Celeste
    Febrero 17, 2014

    A mí me pasó algo parecido, nuca he salido del país, pero he vivido en tres regiones diferentes, y la verdad, a veces parecía que había pasado varias fronteras. No se compara, lo sé, pero sí entiendo lo que sientes.
    Un abrazo.

    • madrexilio
      Febrero 20, 2014

      Respondía má arriba a planeando ser padres que ustedes me ha demostrado lo fuerte que es el sentimiento de pertenencia, que inlcuso dentro de un mismo país uno se pued sentir expatriado. Gracias por compartir tu experiencia. Otro abrazo

  • remorada
    Febrero 17, 2014

    no he coincidido con todas pero si con bastantes… y muchos creen que todo es más fácil y que tienes una suerte tremenda… suerte les iba a dar ¬¬U

    y te entiendo perfectamente en estos momentos, si mi corazón se siente apretado al ver a mis amigos venezolanos, supongo que siendo de allí debe ser muy difícil seguir lo que pasa solo a la distancia. un abrazo!!! :***

    • madrexilio
      Febrero 20, 2014

      Sí, estoy contigo, ese mito de que tenemos una suerte tremenda es una cosa muy seria. Te doy la gracia por tus palabras tan amables y solidarias. Aprecio mucho tu empatía.

  • Planeando ser padres
    Febrero 17, 2014

    Yo sólo he cambiado de comunidad autónoma y ya tengo algunos de estos rasgos característicos del expatriado. Por ejemplo, lo de adaptarme más a las diferencias culturales de aquí porque me parece que así renuncio a las mías de origen. Echar de menos todo lo de mi tierra: comida, clima, forma de ser de la gente, costumbres…

    • madrexilio
      Febrero 20, 2014

      Ya ves, yo que pensaba que había que coger un avión y volar muchas horas para sentirse así y ustedes me han confirmado que no, no hace falta. Que sentimiento tan fuerte es esto de sentirse “de otra parte”.

  • Mami Katabum
    Febrero 16, 2014

    Yo también le di positivo a casi todas. Suena a exageración pero vivo con una sensación constante de falta de aire y creo que es por que el aire que respiro no es aire andino.
    Yo también estoy convencida de que la mejor decisión es haber salido y aunque volví, pude poner en una balanza todo y me devolví de nuevo.
    Me siento muy afortunada que al igual que tu amo a mi nuevo país y puedo sentir cariño por otros países que me han acogido directa o indirectamente.
    Yo también me considero ciudadana del mundo y quiero creer que estoy criando ciudadanos del mundo también.
    Y aunque me guste vivir aquí, siempre extrañare despertar y ver mis volcanes.
    Un beso enorme!!

    • madrexilio
      Febrero 17, 2014

      A mí me hace falta el mar, saber que el mar me queda tan lejos me da un poco de clasutrofobia jeje. Me gustó eso de extrañar ver los volcanes. Creo que a mí me pasa un poco eso, pero con el canto de las guacharacas (aves), los loros y los árboles de mango de Caracas.
      Otro beso para ti

  • Mamá en Bulgaria
    Febrero 16, 2014

    Uyyy yo he dado positivo en casi todo jaja! Las expatriadas estamos un poco en tierra de nadie a veces, y tenemos que encontrar nuestro sitio. No es fácil..

    • madrexilio
      Febrero 17, 2014

      No es fácil, pero con el tiempo y el apoyo de otr@s expatriad@s somos capaces de adaptarnos, poco a poco y con actitud positiva, aunque haya días más duros que otros.

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