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Mi pequeña salvaje

Yo no les voy a mentir, no les voy a decir que mi hija es bien portada y que es muy madura para su edad ni ninguna de esas frases muy lindas que le oigo decir a algunos padres que se han tomado al pie de la letra la teoría del Buen salvaje de Rousseau. Esa teoría romántica de que los humanos somos por naturaleza nobles, pacíficos y que la guerra es un invento y no un instinto.

Es más, se los digo más claro aún: después de haberme convertido en madre creo firmemente -como muchos antropólogos de la actualidad- que Rousseau estaba equivocado.  Eso de que “las terribles desigualdades que hubo de afrontar el hombre como consecuencia de la vida en sociedad, despertaron en él su notable perversidad.” Lo siento no me lo creo, me suena a que el notable filósofo no tuvo hijos, y si los tuvo, me atrevo a decir que en su vida no pasó más 15 minutos con ellos, al menos no antes de que tuvieran, lo que hoy llamamos, edad pre-escolar.

Así que estimado Señor Rousseau, con todo respeto, escribo este post unos siglos después de que usted haya pasado por este mundo para decirle que admiro su trabajo, pero pienso que tal vez está usted equivocado.

Dicen los psicólogos de la actualidad que un/a niño/a que crece en un hogar amoroso, armónico, donde no hay gritos y sus padres se tratan unos a otros (incluido el infante, claro está) con amor, paciencia y respeto será un niño/a amoroso, respetuoso y no dará muestras de agresividad. Se parece un poco a su rollo del Buen Salvaje, ¿no?

Tippi Degré, la niña que creció entre animales salvajes y bosquimanos

Tippi Degré, la niña que creció entre animales salvajes y bosquimanos

Desde que esta niña cumplió los once meses se ha empezado a comportar como una auténtica pequeña salvaje, en el parque ataca a los niños (les acecha como un león y cuando están cerca les brinca) para quitarles los juguetes. La Muñe aún no se suelta a caminar sola pero ya ha desarrollado varias técnicas bélicas, si otro niño está comiendo pan, le arranca el pan de la mano y se lo come ella. Todo esto pasa tan rápido que a penas tengo tiempo de reaccionar, por suerte las madres de los otros críos han sido comprensivas, que si no, no hubiera sabido qué hacer. Además de pedir disculpas constantemente, trato de explicarle que no todo el pan ni los juguetes en el mundo son suyos, que otros mini-humanos como ella también tienen derecho a comer y a jugar.

¿Ve lo que le digo Sr. Rousseau? Los humanos somos egoístas y crueles por naturaleza, eso bélico que usted niega como instinto, le digo yo como madre que sí existe y que es lo pacífico lo que hay que inculcar, es lo pacífico lo anti-natura, la consecuencia directa de la civilización bien entendida. Tal vez podría considerar pasarse una tarde en un parque infantil y quizá quiera revaluar el curso de sus investigaciones.

En mi defensa y antes de que me culpe a mí o mi marido por haberle tratado a la Muñe con injusticia y de allí su conducta bélica, le digo con honestidad que nosotros no somos agresivos, ni nos peleamos, ni nos gritamos, le hemos criado con amor y respeto hemos creído siempre en la ecuación: Padres amorosos y respetuosos + Bebé (que según su teoría es por naturaleza generoso y pacífico) = Familia feliz/Bebé respetuoso. Suena bien, ¿eh?

Tan creímos en esa ecuación que dejé de trabajar para estar 100% con ella, darle teta, dejarla compartir cama con nosotros, explicarle todo lo que sucede a su alrededor, leerle cuentos desde los 0 meses, cantarle, ponerle música, dejarla explorar el mundo, abrazarla cada que vez me lo pide y decirle lo mucho que la quiero es suficiente, pero no, ahora sabemos que algo le falta la ecuación y si no hacemos algo para ponerle límites se va a convertir en la niña-terror del parque, del jardín de niños y de nuestra (hasta ahora) muy pacífica familia. Lo que le falta a la ecuación es la variable: disciplina.

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Un abrazo desde Budapest
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17 Responses
  • beres7
    noviembre 7, 2013

    Yo hasta ahora no conozco niños que no sean aunque sea un poquito salvajes… pienso que influyen tantas cosas que no hay ecuación que valga cuando se trata de las personas. Somos seres muy complicados. Mi pequeño ha pasado de ser un salvaje total, a ser un niño muy noble, pero igual tiene sus momentos, especialmente cuando está cansado o no se complace alguno de sus deseos, jejeje. Así que paciencia y más paciencia!

    • madrexilio
      noviembre 7, 2013

      Me dejas más tranquila, y pues sí, paciencia, paciencia 🙂 jejeje

  • Azul Celeste
    octubre 28, 2013

    pero pero… uno es Bulgaria y otro es Hungría ¿Porqué siempre me confundo? O.o

    • madrexilio
      octubre 29, 2013

      No te preocupes… a mucha gente le pasa. Estoy en Hungría, en Budapest 🙂 para lo que se te ofrezca!

  • Azul Celeste
    octubre 28, 2013

    Yo creo que vas por muy buen camino, y la pequeña sólo está mostrando parte de su carácter. En mi caso, Mija era la dejada, a quien le quitaban juguetes y comida de la mano (eso en lugares públicos, porque en casa era una de rabietas, pataletas y lloros que no veas).

    • madrexilio
      octubre 29, 2013

      Muchas gracias amiguita, la verdad, es que ya me siento más segura. ¡Es increíble lo que ayuda el blog! Muchas gracias por compartir tus experiencias 🙂

  • madresolohayunablog
    octubre 23, 2013

    No te preocupes amiga mía. Los bebés pasan por diferentes etapas. Te cuento que mi niño, también cuando tenía 11 meses, empezó a hacer unas malas caras no solo a conocidos y extraños, sino también a sus propios padres!!! Incluso, hubo una época en que no quería que su propia madre, el ser que le dio la vida, lo cargara…Yo me quería morir! Y luego, al poco tiempo, dejó de hacer mala cara y volvió a ser el niño cariñosito que me llena de besos y abrazos, y regala sonrisas al mundo entero. Eso sí, cuando se enoja no duda en darse cabezazos contra la pared y el piso. Sí, es horrible. Yo que nunca pensé que iba a tener un hijo berrinchosito, porque yo jamás en mi vida hice un berrinche y mi esposo menos. Ambos éramos tranquilazos, jugábamos solos, etc. En cambio, mi niñito salió de esos que se suben a los muebles, corren en la cama, y tienes que perseguir en el supermercado. Cada niño tiene su propio sello, afortunadamente 🙂 Pd. Por cierto, te cuento que yo de cuando en vez, releo el “Bésame mucho” de Carlos González, porque me ayuda a calmar mis nervios jijijiji

    • madrexilio
      octubre 23, 2013

      Jajajaja, ya me imagino corriendo en el súpermercado detrás de esta pequeña salvaje, jajaja, me lo imagino bien, ya te contaré. Muchas gracias por compartir tu historia porque así también aprendo 🙂

  • Loquemeahorro
    octubre 22, 2013

    Pobre Jean Jaques, menudo disgusto se ha llevado desde el más allá! 😀

    En esto de la educación hemos pasado de un extremo al otro. Hace unos años a los niños había que prohibirles todo y mucha mano dura y el “lo que no mata engorda”.

    Después se pasó quizá al otro extremo y ahora se vuelve a hablar de poner límites, que entiendo yo que es un “ni tanto ni tan calvo”

  • Muriel y yo (@MurielyYo)
    octubre 22, 2013

    Hola amiga! Me encanta… Creo que la Teoría del Buen Salvaje de Rousseau no sirve para explicar el comportamiento de los niños y por tanto, es errónea. También lo descubrí siendo madre, che! La muñe está en etapa exploratoria de su “independencia” y por más que todas las variables de la ecuación sean positivas creo que la disciplina es la más difícil de aplicar los primeros años. A mí me cuesta mucho con Muriel, no ataca a niños en el parque pero hace unos berrinches con un nivel de violencia que me quedo boquiabierta. Revolea todo lo que se cruce en su camino en los momentos de chinche!!!
    Y lo que le sobra es amor, mimos, abrazos, cama de mamá y papá. Nunca gritamos en casa y evitamos discutir frente a ella… así que mi “querido” Jean-Jacques lamento que casi 3 siglos después te enteres de la posta!!! Aunque reconozco que nunca me gustó eso de “buen salvaje” para referirse a las poblaciones indígenas… Grrrr
    Bea, besazo y tranquila que la muñe es una genia!!! Si no preguntale a Darwin!!! En los parques es a todo o nada, che!!!

    • madrexilio
      octubre 22, 2013

      Jajajaja, como me reído con tu post. Si te digo a verdad, pensé mucho en ti cuando escribí el post. Me dije: yo creo que a la Pao sí le gustaría este post, y qué bueno que sí lo has leído, me da aire saber que tenemos cosas en común. Es lo que tiene ser suramericanas y haber ido a la universidad nacional jejeje.

      ¡¡¡Mil besos Che!!!

  • planeandoserpadres
    octubre 21, 2013

    A mi sobrina le ha pasado algo parecido al cumplir los 2 años… ¡nunca sabes cuando estarás a salvo de estos arrebatos!

    • madrexilio
      octubre 22, 2013

      Jajaja, pues esta ha empezado bastante temprano a ver qué tal se pone a los “terribles dos”. De tal palo tal astilla, ha salido a su madre, ahora entiendo a mi pobre madrecita cuando decía que yo había sido una niña difícil desde bebé, jejeje.

      ¡Feliz día!

  • newlymami
    octubre 21, 2013

    No conocía al Sr. Rousseau pero su ecuación suena más que maravillosa. Efectivamente tenemos algunos factores del entorno que forman parte de nuestros peques. Afectan en su desarrollo, forma de ser y estilo de vida. No existen las perfecciones y menos mal porque si no sería un mundo muy aburrido.
    Un besazo!!

    • madrexilio
      octubre 21, 2013

      Hola guapa, el Sr. Rousseau no es de la ecuación,él no tiene nada que ver con la crianza infantil, jeje, así que es normal que no es hayas escuchado de él, jejeje. Esa ecuación me la he inventado yo jejeje.

      Un beso grande, muchas gracias por haber pasado a saludar 🙂

  • Mamá en Bulgaria
    octubre 20, 2013

    Yo creo que no tienes por qué preocuparte.. En tu ecuación falta una variable: el carácter de cada niño. Los hay tranquilos y los hay moviditos. Hay que echarle paciencia en esta etapa, y por supuesto lo que mencionas, ser padres amorosos y respetuosos.
    Yo pasé por esto con mi hija mayor y parece que el peque irá por el mismo camino, ya tiemblo jeje…

    • madrexilio
      octubre 21, 2013

      ¡Habla la voz de la experiencia! Tienes toda la razón, no pensé en ese obvio detalle, jejeje. Cada quien con su personalidad, a ver cómo guiarla sin torcerla, ¡ese es el reto!

      Un abrazo hasta Bulgaria

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