Sign up with your email address to be the first to know about new products, VIP offers, blog features & more.

Miedos de una madre expatriada

Todas las madres, expatriadas o no, compartimos los mismos miedos. Todas queremos que nuestros hijos sean sanos, felices, inteligentes, simpáticos, amados por su familia, aceptados y respetados por su entorno.

Estar lejos de casa implica muchas cosas: sacrificio, melancolía, exclusión, aprendizaje intenso, adaptación, y coraje para hacerte un lugar en tu nuevo ambiente. Como madre expatriada sabes que tu hijo será diferente de los demás niños y habrá que ayudarle a encontrar su lugar en el mundo desde que sea sólo un crío. Tendrá referentes culturales que tú posiblemente no manejas, puede que llegue a hablar un idioma que tú no dominas, puede que incluso rechace hablar tu idioma o que nunca llegue a aprenderlo al cien por cien. No verá a sus abuelos ni primos como tú viste a los tuyos. Tendrá juegos de infancia que no se parecen nada a los tuyos, y por mucho que le cuentes de tu país, por mucho que vayan de vacaciones a tu tierra, muy dentro de ti,sabes que ese pedacito de ti será del país en que haya crecido y no del tuyo. Eso señoras mías, duele. Duele un poco o mucho, según sea la madre, pero estaremos de acuedo en que no puede serte indiferente.

imagen sacada de internet. no copy rights indicados

imagen sacada de internet. no copyrights indicados

A mí, particularmente, me da un poco de escalofrío cada vez que pienso que mi hija puede que sea discriminada por ser diferente una vez que llegue a la edad escolar, lo digo porque yo misma soy hija de un matrimonio mixto y me lo pasé fatal en la escuela. También pienso que  un día vendrá a casa recitando un poema de los que se aprenden en el kinder yo no tendré ni la más preregrina idea de quién lo escribió ni me recordará nada. Yo tengo PAVOR de que me diga que no le hable en español o de que le de vergüenza que su mamá sea extranjera, me da miedo que no quiera a mi mamá tanto como a la mamá de mi marido y me da mucha frustración saber que no podré ayudarla con los deberes de la escuela salvo que sea en matemáticas y alguna que otra asignatura “universal”.

Pero como siempre me digo a mí misma en momentos duros: Think +.  Hay que pensar siempre positivo y aprender de todas las pruebas que la vida nos pone, veamos el lado luminoso de nuestro exilio y saquemos lo mejor de nosotras mismas para hacer de nuestros retoños multiculturales seres felices. Les dejo pues una pequeña lista de cosas maravillosas que pienso que nuestros hijos tienen o tendrán gracias a que hoy vivamos lejos de casa:

  • Aceptarán con más naturalidad a personas de otros países, razas y culturas.
  • El tener contacto constante con varias culturas les abrirá las puertas a otros referentes culturales, les ampliará su imaginación y les alimentará el deseo por conocer cosas nuevas.
  • Desde muy jóvenes aprenderán que el lugar en donde viven no es el ombligo del mundo y que el mundo es un lugar enorme en el que hay sitio para todos.
  • En caso de que en casa se  hable uno o más idiomas distinto al del país en que viven, nuestros hijos tienen grandes posibiliades de ser bilingües, incluso multilingües.
  • Y tal vez lo más importante de todo: siempre podrán decir TE AMO MAMI en la única lengua que no necesita traducción: su mirada, sus besos y sus abrazos apretados.

Si creciste en una familia multicultural o formaste la tuya y quieres agregar algo, por favor comparte tu experiencia.

8 años en Budapest

Con la llegada de septiembre me doy cuenta de que ya son 8 años en Budapest. Han pasado ...

Learn more
Un abrazo desde Budapest
Creative Commons License
This work by madrexilio is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 4.0 Internacional
Based on a work at http://mamaexpatriada.com
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://mamaexpatriadas
share
21 Responses
  • Anónimo
    noviembre 6, 2013

    Como mamá expatriada, te doy la razón en todo. Yo llevo fatal que no vean a mi familia…
    Pero sin duda tu mejor consejo es el de ser positiva. No nos queda otra. Al final somos unas afortunadas. El mundo está lleno de tremendas injusticias, esa es la verdad, y nosotras estamos bien!!
    Muchos besos desde Miami

    • madrexilio
      noviembre 6, 2013

      Muchas gracias por este lindo comentario 🙂

      ¡Besos para ti desde Budapest!

  • Alasybuenviento
    marzo 28, 2013

    Estoy llorando… “me da miedo que no quiera a mi mamá tanto como a la mamá de mi marido” esa frase simplemente me mató, nunca he tenido el valor de expresarlo, ni a mí misma, ni en silencio… pero es tan cierto, tan real… así como el hecho de que por más que lo lleves a tu país, nunca será su país. Ay, sigo llorando, pero arriba el ánimo! preocupémonos por los verdaderos problemas, y apliquemos tu Think+
    un beso!

    • madrexilio
      marzo 28, 2013

      Qué bonito saber que compartimos miedos y emociones, la distancia pesa cuando hablamos de familia. Think + y disfrutemos lo que la vida nos ha regalado.
      un gran abrazo desde el exilio 🙂

    • madrexilio
      marzo 28, 2013

      Qué bonito saber que compartimos miedos y emociones, la distancia pesa cuando hablamos de familia. Think + y disfrutemos lo que la vida nos ha regalado.
      un gran abrazo desde el exilio 🙂

  • María M
    marzo 28, 2013

    Me ha encantado este post, me siento algo reflejada y comprendo perfectamente esos miedos. Los hijos de matrimonios mixtos cuentan con una gran riqueza cultural y lingüística pero no todo es un camino de rosas.
    Mucho ánimo, me quedo con tus reflexiones finales y me quedo por tu blog, que me encanta!
    Un beso.

    • madrexilio
      marzo 28, 2013

      Muchas gracias Maria M 🙂 yo también me paso por tu blog a menudo y te he dejado comentarios. Es un gusto tenerte por aquí, bienvenida y repite cuando quieras

  • Deva Pava Rotti
    marzo 26, 2013

    Uff! Removiste muchos sentimientos en mi! Siempre pensé que cuando fuese madre, deseaba que mi bebé (o bebés) tuviesen esa comunicación y vínculo con la familia, principalmente, con las abuelas. Yo provengo de una familia longeva y tuve la oportunidad de convivir con mi bisabuela. Para mi ese vínculo con las raíces es una base primordial para mi crecimiento. Ahora que soy madre, viviendo en una cultura fría (no sólo del clima sino también de la gente-Alemania), deseo y hago lo posible para que mi nena (de tan sólo 4 meses) siento ese amor. Soy de las madres que la carga en un rebozo, que colecha y que le muestra imágenes de la familia y de los lugares más hermosos de México. Aunque tengo la fortuna de tener a mi lado, a un hombre que apoya, respeta y ama la manera ir criando a nuestra peque, siempre falta esas “raíces” que se quedan tan grabadas en la memoria por el resto de tu vida.

    • madrexilio
      marzo 27, 2013

      Deva, me alegra mucho que compartas tu experiencia con nosotras. Te comprendo muy bien (mi hija también tiene 4 meses, casi 5 ya), mi familia también es longeva (mi bisabuela paterna vive, tiene 97 años). También soy mamá canguro y quiero que mi niña conozca cosas de mi país, lastimosamente la situaciñon política y de inseguridad social que vive Venezuela no creo que nos permita viajar con fecuencia (tampoco me lo permitiría mi bolsillo), así que aunque nos toque duro, estoy segura de nuestras hijas lo valorarán en un futuro. Disfruta tus dos tesoros y mil gracias por animarte a comentar.
      Te veo en Facebook y espero tenerte más a menudo por acá.

      Un fuerte abrazo de exiliada 🙂

  • Lauraenparis
    marzo 21, 2013

    No sabes como te entiendo!
    Vivo en París y tengo dos hijos.
    El mayor tiene ya seis años y hemos pasado por muchas fases en lo que se refiere a su bilingüismo y su binacionalidad. A tres años tuvimos un bloqueo, sólo quería hablar francés porque claro, mama, nosotros vivimos en Francia y también porque mis padres creyendo hacer por su bien le habían presionado un poquito para que hablase español y como es un cabezón !
    Le apunté a grupos de juegos con otros niños hispano parlantes y no fué automatico pero funciono. Después de unas vacaciones solo con mis padres le recuperé hablando español por los codos y la primera frase el corazón me dió un vuelco!
    Desde entonces , hay altos y bajos. Cuando me quedé embarazada tuvimos un bajón pero ahora le habla a su hermana muchas veces en español! Si es verdad que a partir de los 6 Años decidí ser un poco más estricta y pedirle que me respondiera en español. Lo que funciona de maravilla es los Vídeos, juegos, libros y series de Tv en español.
    En cuanto al hecho de ser diferente, mi hijo se siente tan español como francés y ay, del que le diga que es un franchute porque responde inmediatamente que él es español Y francés ! En su cuarto tiene una bandera española que le pidió a su padre y así lo lleva. Cuando vamos a España en el parque al principio llama la atención pero estamos en una época en la que la mayor parte de los niños aprenden dos idioma sin mencionar las lenguas regionales. Yo creo que no le dan tanta importancia como los adultos !
    Lo de la soledad y la tristeza es verdad pero también hay cosas que compensan y tenemos el Skype y el teléfono. Mi hija apunta al teléfono y dice Abuela que no sabemos si cree q es el nombre del teléfono o di cree q esta ella dentro o si quiere “hablar” con ella ( que tiene 15 meses )
    Un abrazo.

    • madrexilio
      marzo 21, 2013

      Qué bonito tu testimonio, me ha dado muchga ilusión leerte 🙂 Tengo varios libros de cuentos en español y pienso hacerme de una dotación de videos para que desde que pequeña los vea. También le pongo música para niños en español. Muchas gracias por tu visita y por comentar.
      Un abrazo desde el exilio 🙂

  • Aura
    marzo 21, 2013

    No tienes que preocuparte de que quieran a una abuela más que a la otra. Las abuelas malcrían y si por ellos fuera tendrían 3 o 4.

    Lo de que no quiera hablar tu idioma tristemente creo que pasara. 🙁 Ethan habla español pero prefiere inglés.

    Te extraño. Besos y abrazos.

    P.s. Súper orgullosa de tu blog. Tienes muchas seguidoras. La poeta vuelve. 🙂

    • madrexilio
      marzo 21, 2013

      jajajaja…la poeta vuelve, no sabes cómo me has hecho reír con eso. Gracias por pasar a leer y dejar tu huella, ha sido un lindo regalo. Espero que se repita. También te extraño 🙂

  • desmadreando
    marzo 20, 2013

    Yo es que prefiero reír para no llorar…siempre le digo a Semenator que llegará el día que Critter me pregunte si yo hablo como la de los culebrones (tvnovelas) porque en realidad era la chica de casa de la abuela y me enamoré de su padre 😛
    Y flipará cuando vaya a casa de todos sus compis y le den bocatas con chorizo de merienda y ella pida una quesadilla y la madre no tenga ni idea de como hacerla porque no tiene tortillas en casa 😛

    Aventuras de expats 😛

    Un besote desmadroso

    • madrexilio
      marzo 20, 2013

      En Venezuela también les decimos culebrones y aquí en Hungría también se ven bastante, así que no se me había ocurrido, pero tal vez a Mi Muñe le de por preguntarme lo mismo jajajaja. Lo que sí es seguro es me pedirá quesadillas también porque aunque no sea mexicana importé muchas costumbres y la de cenar quesadillas es una de ellas.
      Otro beso para ti desde mi exilio 🙂

  • Cira
    marzo 20, 2013

    Yo podríamos decir que estoy en una situación similar a la tuya. En principio he tenido pocos miedos hasta que me he encontrado con la experiencia de la escuela. Ella a veces no se entiende bien con la profesora porque algunas palabras sólo las sabe en mi lengua y me da pena, no lo puedo evitar. Pero en el fondo sé que saber idiomas es una gran riqueza y que acabará aprendiendo con quien tiene que hablar cada uno. También les regalamos una identidad, nos acercamos a ellos cuando les hablamos en nuestra lengua materna y eso es imprescindible, también.

    Muy interesante este tema!

    • madrexilio
      marzo 20, 2013

      Muy bueno tu punto, les regalamos una identidad y eso es muy importante. Según los lingüístas a partir de los tres años es cuando los niños empiezan a diferenciar un idioma del otro, pero la interfecrencia entre ellos puede durar hasta los 6 años de edad.
      Mil gracias por comentar, abrazo desde el exilio 🙂

  • Patricia
    marzo 20, 2013

    Tengo una familia mixta. No es un cambio tan drástico, porque Lima está a pocas horas de Caracas en avión, sin embargo todos esos miedos los tiene mi esposo. Para contrarrestar las distancias siempre le enseñamos fotos, hablamos con la familia de mi marido por teléfono. Mi hija recita “arriba, abajo, que viva el Perú carajo” y así vamos intentando cerrar la brecha.
    Mi hija está creciendo venezolana. Hace un par de días dijo “qué fino” y a mi esposo se le humedecieron los ojos. Me dijo: “tengo una hija venezolana, nadie lo puede negar”.
    Leí este post y me dio sentimiento por él, por su familia… Agradecida por darme mayor perspectiva.
    Un abrazo.

    • madrexilio
      marzo 20, 2013

      Agradecida estoy yo de poder serte útil de alguna manera 🙂
      Las uniones mixtas son difíciles, pero como dices uno hace el esfuerzo por acortar la brecha. Entiendo perfecto a tu marido, no es fácil hacer familia en otro país.

      Otro abrazos para ti desde este lado del mundo 🙂

  • 1MadreinItaly
    marzo 20, 2013

    Muy bien descrito Mamá exilio, es verdad que pasan cada una de esas ideas por la cabeza. A mí una de las cosas que me dan más pena es que en un futuro no pueda ayudarle con sus deberes, yo siempre fuí buena alumna y me gustaría tanto motivarlo y apoyarlo. Espero algún día estar a la altura de las circunstancias. Enhorabuena por el post.

    • madrexilio
      marzo 20, 2013

      Muchas gracias Mamá en Italia. Yo también espero estar a las alturas de las circunstancias, pero es que este idioma es endemoniadamente difícil, con decirte que llevo 3 años y medio aquí, lo hablo fluido y me comunico muy bien, pero todavía no doy lo que me gustaría.

      Un abrazo desde mi exilio 🙂

What do you think?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »