Sign up with your email address to be the first to know about new products, VIP offers, blog features & more.

Negatividad a la húngara

Todas las personas, todas culturas, todos los idiomas tienen la potencialidad de ser pesimistas o de desarrollar una estructura de pensamiento negativa. Dicen los iluminados espirituales (también los psicólogos) que ser feliz y adoptar actitudes positivas ante las adversidades de la vida es una decisión del corazón y de la cabeza. Valga decir que yo comparto plenamente esa idea. Ahora bien, como expatriada y amante de la observación humana, me atrevo a decir que hay personas, pueblos y culturas a los que se les da más fácil que a otros la negatividad. Los húngaros son, sin duda alguna, insignes maestros de la negatividad y paradógicamente, son también grandes maestros para encontrar la felicidad.

Sabemos que para entender a un amigo, a un compañero de trabajo que hace cosas que nos parecen raras, hay que conocerle un poco, interesarse por su historia de vida, su salud, sus miedos, problemas, sus sueños, sus debilidades y virtudes. Puede que después de conocerle un poco mejor, sigamos sin comprenderle, pero al menos lo hemos intentado, ¿eh? Creo que igual pasa con los países en los que vivimos siendo expats, hay que interesarse un poco por las raíces de la tierra que pisamos y nos da de comer. Creo que no hay peor cosa que un expat que critica su nueva casa sin querer entenderla, ni acoplarse a ella. ¡Hay que intentarlo! Y con los húngaros sí que lo he intentado, sobre todo por aquello de que mi sangre es 50% de aquí y tengo una hija 75% húngara.

Cómo es entonces la negatividad a la húngara. Pues la cosa va más o menos así: los húngaros se quejan de la mañana a la noche de TODO. Si el cielo está azul y el día divino entonces dicen: “¡Qué mierda ir a trabajar con un día tan bonito!”. Si les han aumentado el sueldo: ¡Joder, en Alemania a alguien que hace mi trabajo le pagan el doble! Están remodelando X línea de tranvía para hacerlo más moderno: ¡No soporto el ruido de estas máquinas, no entiendo para que tenían que cambiar esto, estaba muy bien como estaba! -esa misma persona posiblemente se sube al metro y critica los vagones viejos, pero si los cambian también se queja-.   Así todos los días de dios, desde los buenos días hasta la buenas noches cualquier cosa que pase -por buena que sea- saben transformarla en una desgracia. Y quizá para mí, con un corazón salsero y unos ojos llenos de Mar Caribe, lo más terrible de todo sea ver que no tienen fe en el futuro, ni esperanza, ni siquiera ganas de intentar hacer las cosas distintintas, porque antes de empezar a luchar se dan por derrotados. Y así, sin azúcar (de la de Celia Cruz) no se puede vivir feliz. ¿Será por eso que comen los húngaros tantos dulces?

Negatividad a la húngara

¿Y si son artistas para transformar lo bueno en desgracia, cómo hacen para ser maestros de la felicidad al mismo tiempo? Pues muy sencillo, entre tanta negatividad nace por oposición y como mecanismo de sobrevivencia un fuerte deseo de ser distinto, nace la necesidad imperiosa de ser feliz a pesar del entorno. De alguna manera y a pesar esta cultura que parece rechazar a quien sonríe por sonríer y de la desconfianza que generan (en los locales) aquellas personas que dicen estar bien o ser felices, la necesidad de disfrutar de los días soleados o de abrazar el progreso que traen los nuevos tranvías acaba por triunfar en algunos corazones, porque si no esto acabaría en un suicido masivo a orillas del Danubio. Así que sí, sí hay unos cuantos húngaros muy positivos, aunque son contados y resulte muy difícil de verlos, pero sí que los hay. Mi marido, por ejemplo.

Un abrazo desde Budapest
Creative Commons License
Negatividad a la húngara by madrexilio is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 4.0 Internacional
Based on a work at http://mamaexpatriada.com
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://mamaexpatriada.com
share
22 Responses
  • nuria
    Mayo 18, 2015

    Jaaajajajajja!! Vaya! para uno que hay y ya está pillao!!! 😀 qu¡e suerte la tuya! 😉
    Me ha gustado mucho tu post!! Un d¡ia tengo que hablar yo del miedo de los alemanes…
    Un beso.

    • madrexilio
      Mayo 19, 2015

      Me alegra mucho que te haya gustado. Gracias por la visita. Te mando un beso y espero leer pronto ese post sobre los alemanes y sus miedos 🙂

  • Loque
    Septiembre 30, 2014

    Yo también he conocido mucha gente negativa por estos lares, en plan “me ha tocado la lotería” Uuuuy, ten cuidado, a ver si te van a robar, habrá que ver cuánto te retiene Hacienda, ese dinero se te irá enseguida….

    Un cascabel, los llamo yo.

    • madrexilio
      Octubre 1, 2014

      Un cascabel, mira qué bonito nombre para una cosa tan pesada, jaja. Me gusta lo de cascabel, hace ruido y mete un poco de miedo por aquello de las serpiente. Un beso hasta Madrid

  • madredelsigloxxi
    Septiembre 29, 2014

    Que triste van por la vida, no? Ya de por si me es pesado encontrarme con personas negativas, pero vivir escuchando comentarios negativos por todos los que me rodean seria muy deprimente. Gracias a Dios que llevas el Mar Caribe en tu sangre y que hayas encontrado uno de los pocos húngaros que si ve el mundo a colores 🙂
    besos querida mía

    • madrexilio
      Septiembre 29, 2014

      Es difícil, pero con buen humor y una buena foto del Mar Caribe, todo se puede 🙂

  • Dolega
    Septiembre 23, 2014

    De lo que te llevo leído, esta es de mis entradas favoritas.
    ¡Cuanta razón en unas pocas palabras!
    He conocido taaaaanta gente que solo sabe quejarse de la tierra que les da de comer sin apenas interesarse por saber cómo es su gente, su historia ó sus costumbres, viviendo en guetos voluntarios y alimentando una nostalgia hacia todo lo del pais de origen, incluso por cosas que antes denostaban… Nunca lo he entendido.
    Soy hija de emigrantes y lo primero que me enseñaron mis padres fue a amar y querer a mi tierra de acogida.
    Creo que lo que comentas no es solo de los Húngaros, creo que es bastante general en toda Europa.
    Recuerdo cómo me afectó cuando en mis primeras navidades en España, descubrí que aquí el común de la gente destesta profundamente la navidad y empiezan a quejarse en noviembre y terminan de quejarse en febrero 😛
    Besazo

    • madrexilio
      Septiembre 25, 2014

      Gracias Dolega. Hay que ser agradecidos, es verdad que como expatriados es difícil entender ciertas diferencias de la cultura y las maneras de hacer de los locales, pero es deber nuestro acoplarnos lo mejor posible, no solo por cortesía sino por el bien de nuestra paz 😉

  • Walewska
    Septiembre 22, 2014

    Buf, me costaría horrores vivir ahí. Yo soy positiva hasta la nausea (un coñazo cantarín y estruendoso) y me roba energía la gente triste o quejosa porque sí. Mi suegro es así y me saca de mis casillas…

    • madrexilio
      Septiembre 23, 2014

      Hay un par de secretos para vivir medianamente feliz por estos lares, pero el más importante es quizá nunca perder de vista quién eres y lo mucho que te gusta respirar, bailar, comer, leer, dormir. Un abrazo desde Budapest

  • Verónica Reng
    Septiembre 22, 2014

    El otro dia lei q la gente negativa y su pesimismo hace que los.que le.escuchan pierdan neuronas, el que esta en contacto con un pesimista puede volverse un poco tonto, salvo que tenga la.habilidad de desconectarse y encerrarse en ina especie de burbuja para pensar en otra cosa y no prestarle atención.

    • madrexilio
      Septiembre 23, 2014

      Binvenida Verónica 🙂 Y mira que no me extrañaría nada que pierda la gente neuronas por escuchar cosas negativas. Yo te aseguro que he perdido paciencia, pero he desarrollado una gran capacidad para abstraerme de el 90% de las conversaciones y situaciones que me rodean.

  • Mamá en Bulgaria
    Septiembre 22, 2014

    Los búlgaros también son muy pesimistas, pero mucho. Lo malo de la personalidad negativa es que siempre afecta a los demás, por eso hay que luchar por ser positivo! Y alguien que vive expatriado más aún, yo estoy en ello 🙂

    • madrexilio
      Septiembre 23, 2014

      Eso, es que ese es el problema. Acaba una poniéndose de malas sin beberla ni comerla. Yo hay días que sueño que me hee despertado en México y salgo a dar un paseo imaginario por la Avenida Reforma y miro el cielo azul y me alegro del tráfico y del smog, jajaja. Todo con tal de escaparme un rato de este hungaro-pesimismo crónico.

  • remorada
    Septiembre 22, 2014

    qué curiosa es la personalidad (así en general, que siempre hay particularidades y excepciones) según países! no me imagino tanta negatividad a mi alrededor, acabaría cantando tipo Disney en medio de la calle o algo xD

    • madrexilio
      Septiembre 23, 2014

      Lo dirás en broma, pero veo que los jóvenes húngaros que son positivos (y no han emigrado ya otras tierras más amables)hacen mucho performance espontáneo, y las escuelas de baile son bastante populares, el teatro, las artes escénicas, la música y la plástica. ¿Será el instinto de súpervivencia que nos hace capaces de seguir adelante? 😉

  • Lucía
    Septiembre 22, 2014

    Por el modo en que describís el pesimismo, siento que soy húngara de toda la vida 😛

    • madrexilio
      Septiembre 23, 2014

      Ya ves, vienes a leer y terminas por descubrir cuál es tu nacionalidad secreta 😉

  • Marta
    Septiembre 22, 2014

    Pues vaya, estar en un país en el que todo el mundo se queja, por cosas “nimias” es una faena, menos mal que pones ese punto de cordura, y que sale el optimismo por oposición. Es mucho mejor ver la parte positiva de las cosas, se sacan muchas más cosas, que sólo la negativa.

    • madrexilio
      Septiembre 22, 2014

      Sí Marta, lo has dicho muy bien: ¡es una faena! Pero hay que tratar de mirar siempre el lado más claro de la noche, así te digo que de a poco y con muchas ganas me he vuelto cada vez más feliz 😉

  • Brekas
    Septiembre 22, 2014

    Uff, vaya, qué pesada la gente que se queja de todo. Mejor entonces no preguntar mucho, jejeje. Menos mal que todos no son así!!
    Tendrías que pasarles el video de Dale la vuelta a la tortilla!
    https://www.youtube.com/watch?v=OoFlYSB5Rps

    • madrexilio
      Septiembre 22, 2014

      Eso de no preguntar mucho es una buena estrategia. Y cuando alguien tiene muchas ganas de quejarse, pues “vaya con dios…” que no siempre tiene una ganas de escuchar gente despotricar todo el día. Gracias por el video, es una buena manera de ver las cosas 😉

What do you think?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »